Nadie sufre en el vacío
La ansiedad, la culpa o la rabia que sientes se aprendieron en alguna parte. Casi siempre en una relación. Encontrar dónde no es buscar culpables: es dejar de cargar con algo que nunca fue tuyo.
Psicoterapia sistémica
Soy Sandra Loor. Acompaño a personas que quieren entender de dónde viene lo que sienten, y qué pueden hacer distinto a partir de ahí. En español, online y presencial.
Lunes a viernes, 9:00 a 19:00 · Sábados con cita previa
Un genograma: el mapa con el que trabajo. Toca cada figura.
Cómo trabajo
Trabajo desde la psicología sistémica. Eso significa que no miro tu síntoma como una falla tuya, sino como algo que tiene sentido dentro de la historia y los vínculos en los que creciste.
La ansiedad, la culpa o la rabia que sientes se aprendieron en alguna parte. Casi siempre en una relación. Encontrar dónde no es buscar culpables: es dejar de cargar con algo que nunca fue tuyo.
Muchas personas llegan sabiendo perfectamente qué les pasa y aun así lo repiten. En sesión no nos quedamos en la explicación: buscamos qué se puede hacer distinto la próxima vez.
No hay un número fijo de sesiones ni una forma correcta de avanzar. Hay quien viene unas semanas por algo puntual y quien se queda un año. Lo revisamos juntas cada cierto tiempo.
Motivos de consulta
No hace falta estar en crisis para pedir ayuda. Estos son los motivos con los que más llegan a consulta.
Un padre ausente, una madre desbordada, una casa donde había que portarse bien para ser querido.
Elegir siempre el mismo tipo de pareja, o quedarte donde sabes que no te hace bien.
Ese cansancio de la mente que aparece después de años de ser la persona fuerte de la familia.
La muerte de alguien, una separación, un país que dejaste, una vida que imaginabas distinta.
Cómo sostener a tus hijos cuando la pareja termina, y cómo no repetir con ellos lo que viviste.
Cuando la cabeza no baja el volumen y el cuerpo lleva meses en alerta.
Antes de escribirme
Videos cortos donde explico, sin tecnicismos, lo mismo que trabajo en consulta. Si quieres saber cómo pienso antes de escribirme, empieza por aquí.
Cómo empezar
Escribir el primer mensaje suele ser lo más difícil. Después es más simple de lo que parece.
Por WhatsApp o por el formulario. Cuéntame en dos líneas qué te trae. No necesitas explicarlo bien todavía.
Te respondo con los horarios disponibles de esa semana y elegimos el que te funcione.
Cincuenta minutos para conocernos y entender qué necesitas. Al final te digo con honestidad si puedo ayudarte o si te conviene otro tipo de acompañamiento.
Da el primer paso
Después de eso, solo es una conversación. Cuéntame en dos líneas qué te trae y vemos juntas cómo seguir.